Esta preciosidad es obra de Alex Noriega (pinchen en el nombre para ver su blog!), un tio que hace unas cosas alucinantes. La verdad que para conquistar mi corazón solo se necesitan unos cuantos robots y ciencia ficción.
Y para seguir con la dinámica de Gregorio pondré una foto mía de joven y otra de un poco más mayor, a ver si sabeis cual es cual: